31.7.11

Da Messina: San Jerónimo





Da Messina: San Jerónimo

Que la arquitectura lleve a uvas.
Que los pasillos abovedados sugieran parras
y, las cúpulas, celestes siestas.
Que el pájaro vuele a través de estancias
rematadas por altas ventanas y vislumbres
de piedras esmaltadas que evocan las orillas
del mar. Que haya en el pavimento sutiles pisadas.
Que el hombre escriba en medio de una habitación
sin fronteras, que la cueva sea mundo abierto
capturado en su estar y su fluir, su imantar y su quedar.
Que Dios sea el eco, y que la línea lejana del horizonte
súbitamente sea atravesada por la lanza del abismo.
Que en la campiña se detenga el herrero y vea que el acero
está en el golfo de la mirada, tenue, como la nube,
duro, como la maza.
Y que en la alta construcción que cobija y da entrada,
se oiga que unos a otros los versículos se llaman.


Jorge Aulicino, El camino imperial. Escolios, Ediciones Ruinas Circulares, Buenos Aires, 2012

Ilustración: San Jerónimo en su estudio, c. 1460, Antonello da Messina

2 comentarios:

irene gruss dijo...

Bálsamo entre los escollos; mi salutación; Irene

Ignacio Uranga dijo...

el ritmo, el ritmo.. va como trompada cada verso. Me están encantado los Escolios