27.1.15

Así como los merovingios decayeron y degeneraron


Así como los merovingios decayeron y degeneraron
en bebedores, idiotas de ambición, menores,
así la tarde ha pasado de un raro castaño general
a un gris vidrioso y caliente atravesado por insectos
que dan vueltas alrededor de dos luces ahí no más, en un balcón
cuyos bordes están herrumbrados, y recién me doy cuenta


El Cairo,
Ediciones del Dock,
Buenos Aires, 2015

1 comentario:

Ana Franza dijo...

Uno de los aspectos de la poesía de Aulicino que el ensayo que sobre su obra reunida (no lo hallo ahora)deja picando, es la cuestión de la metonimia, flagrante en ocasiones, (toda metonimia es flagrante para el sujeto que la enuncia, en su letra; letra de la que no es posible ausentarse sino mediante los abalorios que la lengua administra a quien en tal letra se inscribe).El poema precedente es clarísimo ejemplo de lo antedicho.