30.8.16

Nubes en el día de Pascuas

Las nubes tenían esta tarde una forma trágica
y fría, ardiente solo en la profunda religión de las redes neuronales:
en esa tradición ambigua eran el rostro de Cristo
y eran su reino a la vez. Nubes grises
y de gris claro a negro-gris como un antiguo traje de alpaca
abotonado, el chaleco gris perla.

                  ¡Oh Dios entre las nubes en la hora consuetudinaria
en que muere el día, cada día, cada tarde! Y
oh lejanas fogatas de San Juan bajo las nubes otoñales.

¿Volver a Auerbach sólo para constatar que en lo esencial
el mito ha cambiado? Y con él la realidad, hace dos mil y tantos años...
Un drama que se ha instalado desde entonces, brillos en el tomate
que parto, como un hacha asesina una cabeza, en la cocina oscura.
Luz y aire en el aire-luz surcado de sombras brillantes, sombras
y luz porque aún hay redención en las cosas: las calles,
la película policial de la noche, el libro, el esponjoso trapo junto a la pileta.

El Cairo, Ediciones del Dock, Buenos Aires, 2015



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