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Entradas

Cuestionario Schmidt / "La poesía no puede ser presente"

lunes 4 de julio de 2011 JORGE AULICINO (BUENOS AIRES,1949) 1. qué objetos te acompañaron toda tu vida? Sólo yo mismo. Otros objetos me acompañaron muchos años, pero no toda la vida. Desde los 18 años me acompaña la Libreta de Enrolamiento. Tengo DNI pero sigo teniendo la LE porque la veo como reliquia no sólo de mi vida sino de un tiempo histórico. La LE a diferencia del DNI la emitía el Ejército y contiene todos los símbolos de la nacionalidad: escudo, bandera, Himno. También registra el llamado a filas, los cambios de domicilio y –con todo esto- las votaciones. Es el símbolo de una república castrense. Me congratulo de ya no vivir en ella, pero no puedo olvidar de dónde venimos. Ese símbolo arrugado y vetusto, ese cuadernito trajinado, me lo recuerda. También es la patria. 2. sentís presencias, voces, músicas del trasmundo? Sólo te lo digo a vos: he visto figuras no físicas con lo que se llamaba el “rabillo del ojo”. Quisiera ver fantasmas, pero no son fáciles… Estoy seguro ...

Entrevista / Ascenso y caída del sueño burgués en la poesía de Aulicino

Pablo E. Chacón - Miércoles de 13 de Julio de 2011 - 14:03 - Télam CULTURA - En "Libro del engaño y del desengaño", el poeta Jorge Aulicino recrea, en una clave más extrañada que estrictamente lírica, la ascensión y caída del sueño burgués en la Argentina contemporánea, sube y baja de una historia que lejos del fin, continúa su ciclo circular. El volumen, publicado por las Ediciones en Danza, está compuesto por cuatro partes: 'Del engaño y el desengaño', la primera; 'Epílogos'; 'Tres poemas chinos' (traducciones); y' El árbol de Baudelaire'. Aulicino nació en Buenos Aires en 1949; integró, en los 70, el grupo y taller Mario Jorge De Lellis y fue parte del comité de dirección del Diario de Poesía en los 80. Además, se desempeñó en agencias de noticias, revistas y diarios. Publicó, desde 1974, los libros "Vuelo bajo", "Poeta antiguo", "La caída de los cuerpos", "Paisaje con autor", "Hombres en un resta...

Una debida aclaración

Para hacer justicia al arte de citar, debí aclarar alguna vez que el título de mi libro de poesía Cierta dureza en la sintaxis (Selecciones de Amadeo Mandarino, Buenos Aires, 2008) es debido a Virgina Naugthon, autora de la traducción, introducción y notas del Bestiario medieva l publicado por Quadrata, en Buenos Aires en 2005. Allí se lee en la nota "Acerca de la traducción": "Los textos del Bestiarium fueron concebidos originariamente en latín y luego vertidos en lenguas vernáculas, entre ellas el inglés, el alemán, el italiano, el provenzal, etc. Por lo mismo, el lector advertirá cierta dureza y rigor en la sintaxis, particularmente en lo que concierne a la construcción, afectando con ello la necesaria fluidez que debe regir en la lectura." No comulgo con el imperativo categórico "la fluidez debe regir en la lectura" y más bien encuentro mérito en la dureza y rigor en la sintaxis, pero de todos modos quiero rendir homenaje al trabajo de síntesis de N...

Angel Faretta / Sobre "Libro del engaño y del desengaño"

Todos –creo- recordamos la música que escribiera Nino Rota para la versión de El Gatopardo de Luchino Visconti. Es una serie de variantes de notas altas y bajas que se suceden formando breves compases de tonos muy contrastantes. Las primeras parecen aspirar a ser un prólogo, pero luego, en decrescendo , las segundas afirman lo contrario, frustrando intencionadamente a la primera entonación. Si no he entendido mal, aquí quiere expresarse como un correlato musical uno de los sentidos posibles del film. La de una épica frustrada, tan solo prologal. Claro que el film -no Lampedusa- intenta salvar siquiera la belleza de ese prólogo de una épica no cumplida. Si no hay épica o ésta es el eco o el prólogo de una ópera que jamás llegara a ponerse en escena, queda la expresión lírica como el único lugar poético posible para preguntarse por esa posibilidad épica. Claro que la lírica muchas veces se vuelve un cuarto demasiado estrecho, y como en un relato de terror o una pesadilla ambas paredes ...

Comentario / Poeta insomne y periodista mañoso

INTERSTICIOS Silvia Amarante y Alejandro Elissagaray - Ediciones Nueva Generación - Buenos Aires, 2010 Una larga experiencia con la poesía y con poetas de carne y hueso es la atesorada por Jorge Aulicino durante cuarenta activos años, lapso en el que ha venido alternando, lúcidamente, la invocación del poema, la meticulosidad del estudioso y el desvelo fatigoso de quien está profesionalmente obligado a la cortesía de la claridad. Este libro transcribe conversaciones sostenidas con Silvia Amarante y Alejandro Elissagaray y es, ante todo, un merecido homenaje al excelente poeta Aulicino, a la vez que memorial prolijo acerca de una vocación de amor por la poesía iniciada hace mucho a la sombra del compromiso y explayada después –a despecho de tantos olvidos y decepciones– en la extensión de un gran cauce de cariño entre las irrelevantes márgenes de lo postmoderno. Multitud de datos surgen de estas páginas, en verdad significativos para aquellos que alimentan la voluntad de nadar en ese r...

Respuestas a un juego propuesto en internet

Utilizando sólo títulos de poemas o libros de un POETA o ESCRITOR, responde claramente estas preguntas. Pásalas a por lo menos 14 personas que quieras e inclúyeme (así dice el original, los libero de hacerlo y he agregado la opción 'versos' o palabras). No puedes usar el mismo escritor que yo. Trata de no repetir ningún título. Es más difícil de lo que crees. Por favor, postéalo como “MI VIDA SEGÚN (el escritor)”. Escoge tu escritor: Pier Paolo Pasolini ¿Eres hombre o mujer? ragazzo Descríbete: Sono avaro, quel poco che possiedo me lo tengo stretto al cuore diabolico. ¿Cómo te sientes? io sono come a diciassette Describe donde vives actualmente: sull’Oggetto muto, sul Reale Si pudieras ir a cualquier parte, ¿a dónde irías? In cui la gioia è gioia, il dolore dolore. Tu modo favorito de transporte: Alfa Romeo Giulia Tus mejores amigos son: Ahi, cane, fermo sul ciglio della via Prenestina Tu color favorito es: la papale itterizia del Belli, non porpora, ma spento peperino, bilioso...

Entrevista / Los sesenta: política y vanguardia

SILVIA BEATRIZ AMARANTE:- A pesar de su pertenencia a la generación del setenta, se observa en usted una relativa influencia de la estética sesentista, ¿cuál es su juicio respecto de los sesenta? JORGE AULICINO: -Creo que si algo debemos a los sesenta es la aproximación histórico-social al fenómeno de la literatura; una aproximación de tal naturaleza podría parecer limitada y es, sin embargo, más generosa que las operaciones actuales de la cátedra ejercida por aquella vanguardia que entonces estaba en la oposición. Lo paradójico es que la transición del antioficialismo al oficialismo de esa línea de pensamiento se ha realizado sin que mediara una revolución. ALEJANDRO ELISSAGARAY: - Es inobjetable que en los sesenta hubo una manifiesta tensión entre la vanguardia estética y la vanguardia política. JA: - La mayoría de los autores del sesenta proviene de la vanguardia. Algunos la abandonan para incorporarse a la vertiente coloquialista y social. Los que se quedan son repudiados. Esto...

Entrevista / Sobre las paradojas de Garbeld

 Augusto Munaro -  Diario El Litoral , 20.11.2010 - “Memoria de Garbeld”, de Jorge Aulicino. Ediciones en Danza. Buenos Aires, 2010. La obra poética de Jorge Aulicino (Buenos Aires, 1949) se desvincula de todas las propuestas líricas consabidas puesto que desconfía de cualquier solución estable: La caída de los cuerpos (1983), Paisaje con autor (1988), y más recientemente La línea del coyote (1999), Hostias (2004) y su destacable Cierta dureza en la sintaxis (2008) vertebran ese modo fluctuante de posicionarse en favor de la flexibilidad analítica del lenguaje. Con Memoria de Garbeld, Aulicino amplía su cartografía ficcional. Garbeld, personaje que sintetiza todo un modo de pensar, posibilita un campo de lecturas donde la conjetura es uno de los centros sustanciales, allí donde lo paradójico pone en jaque a lo nominal. Cada uno de los treinta y cinco textos que integran el libro encienden mecanismos de argumentación inobjetables, desnudando un sistema dinámico de leyes pe...

Comentario / Conversaciones imaginarias

Miguel Angel Petrecca -  Revista Ñ - 9.10.2010 En la línea de la metaficción, “Memoria de Garbeld” construye, con humor, el pensamiento de un personaje ficticio. Lector fervoroso del Sartor Resartus de Thomas Carlyle, en donde este autor escocés escribió la biografía de un filósofo imaginario y resumió, a través del comentario de sus libros imaginarios, una imaginaria filosofía de la ropa, Borges postuló en el prólogo a alguno de sus volúmenes de cuentos que era mejor, antes que dedicarse a explayar una idea en vastos volúmenes de quinientas páginas, simular la existencia de esos libros y ofrecer un resumen o un comentario de los mismos. Memoria de Garbeld, del poeta, traductor y periodista Jorge Aulicino, bien puede leerse como inserto dentro de esta línea de metaficción, a la cual aporta una cuota saludable de parodia. El libro está compuesto por una sucesión de breves extractos de diferentes libros de un escritor imaginario, Gustav Who. Cada uno de estos libros se encuen...

Entrevista / Sobre la épica y el realismo

ALEJANDRO ELISSAGARAY: - ¿ No le parece que en esa década comienza a devaluarse el sentido del lenguaje? JORGE AULICINO:- A mi me parece que en los noventa hay una reescritura de toda la tradición realista y coloquialista de los sesenta. En otros términos, digamos que tamizada por un conjunto de otras lecturas y experiencias, se percibe la influencia de la cultura norteamericana y del realismo. Se gira hacia un punto parecido al de los sesenta, digamos, en otras condiciones y con otras características. Por otro lado, la virtualidad y la sintaxis del inglés condicionan el lenguaje. No hablo de retorno, pero sí de reelaboración de una poesía que ahora es una nueva naturalidad, más abarcadora, más cósmica, más literaria. Lo que marca el ritmo y el pulso de la poesía de los noventa es el lenguaje fragmentado, el lenguaje de lo que pasa en la calle, del presente y no del pasado. Y el lenguaje de las computadoras personales y del mundo anglosajón, que es el de la industria del espectácul...

Comentario / Del Estudio Preliminar a "Intersticios"

“Dios separó la luz de las tinieblas y llamó Día a la luz y Noche a la penumbra y yo soy un escultor a quien príncipes y Papas confundieron con un topo sucio agazapado bajo la bóveda de la Capilla Sixtina.” El poema hace referencia al magistral pintor y escultor renacentista italiano Michelangelo Buonarroti, encargado por Julio II en 1508 para pintar la bóveda de la Capilla Sixtina y que le demandó al maestro cuatro años en terminarla. La pintura al fresco contiene temáticas del Génesis. Sin ser devoto de alguna corriente en particular y lejano del pensamiento mágico que a lo largo de la historia acompañó el desarrollo de la mayoría de las creencias, el autor evidencia un marcado interés por la religiosidad. En nuestras conversaciones dice al respecto: “...yo no soy ateo; tampoco, agnóstico ni lo que se llama un hombre de fe. Tengo la certeza de que la materia está animada, por dioses o por alguna inteligencia, tal vez no tan certera como la creíamos... Algo en el mundo r...

Dos de Garbeld

La retórica y el amor -¿Por qué es usted tan reticente a la retórica?- me interrogó Garbeld luego de que salimos de la botica y caminamos unos pasos. -No lo soy -dije. -Pues he notado que al hacer su compra solo dijo "ranitidina" -repuso Garbeld. Reí de buena gana, pero dejé de hacerlo no bien noté el temblor de su bigote, consecuencia de que bufaba ligeramente por la indignación. - Lawrence -le dije-, no se me hubiese ocurrido ningún recurso retórico para solicitar la ranitidina -me excusé. -Podría haber dicho: Señora, de vuestra gracia solicito el filtro que el Vesubio de mi estómago reduzca a plácida ceniza. Casi no podía evitar la risa y le dije, simulando tos: -Garbeld, admita que la empleada hubiese reído en el mejor de los casos. -Quizá porque usé una retórica caricaturesca, pero es un ejemplo -dijo. -Bien, pero aunque hubiese armado la mejor retórica, la habría desconcertado al menos. -O le habría trasmitido algo de usted que ella no olvidaría -dijo Garbeld.- Y ...