6.2.12

Socialist site





Socialist site

En el sitio socialista, como matorrales entre las vías,
rojos
de tiempo y
de deseo político,
crecen, fermentan, se pudren y huelen
la rosas de la madera, las rosas del fierro,
las rosas del pensamiento
los pétalos robustos, con sus bordes carcomidos,
pues algo de madera y de hierro sirve aún en el mundo

a la obra material, a la obra cívica,
a la obra íntima.
Algo, aún, de madera y de fierro.

Jorge Aulicino, de El camino imperial. Escolios, 2012

Ilustración: Fábrica en Pontoise, 1873, Camille Pisarro

3.2.12

Dos poemas



Ictus sustinere
after Ezra Pound

No 'como quién' sino qué.
Los restos de carne en la plancha de los bifes
resisten bajo la canilla,
aferrados al fierro que los ha quemado.
Algunos son altas estalagmitas de carbón,
otras achaparradas pampas. No de ahí quieren
que los saquen. A su dulce lamentar cual dos pastores,
mirás la ventana, oscura por completo,
presentís el vacío de la tormenta -no de agua sino de relámpagos y tierra-,
y pensás en la mujer a la que gustaba el epigrama
y se fue mientras dormías.
A su modo, seco, inconfesable,
no quería que la arrancaran de su lugar de mierda
al que llamaba patria.

Las malas políticas

Durante las grandes deportaciones,
Oyendo, Paco y Escuchando compraron un gran granero.
No nos tomarán de a pie, dijeron, en el cielo alba
trabajaron cuatro semanas acarreando.
Oyendo era adicto al bolero 'Vete de mí'.
Escuchando, cuya radio habían cancelado,
se anoticiaba constantemente por la BBC.
Sufría sin noticias, que remplazaba por plegarias.
'Al fin y al cabo', dijo Paco, 'llenaremos el granero,
pero eso no será suficiente'.
Escuchando comprendió que estaban en un error gigantesco.

Jorge Aulicino, de El camino imperial. Escolios, 2012

Ilustración: De la serie Carlos Alonso en el Infierno, 2005, Carlos Alonso