13.6.11

Una debida aclaración


Para hacer justicia al arte de citar, debí aclarar alguna vez que el título de mi libro de poesía Cierta dureza en la sintaxis (Selecciones de Amadeo Mandarino, Buenos Aires, 2008) es debido a Virgina Naugthon, autora de la traducción, introducción y notas del Bestiario medieval publicado por Quadrata, en Buenos Aires en 2005. Allí se lee en la nota "Acerca de la traducción": "Los textos del Bestiarium fueron concebidos originariamente en latín y luego vertidos en lenguas vernáculas, entre ellas el inglés, el alemán, el italiano, el provenzal, etc. Por lo mismo, el lector advertirá cierta dureza y rigor en la sintaxis, particularmente en lo que concierne a la construcción, afectando con ello la necesaria fluidez que debe regir en la lectura." No comulgo con el imperativo categórico "la fluidez debe regir en la lectura" y más bien encuentro mérito en la dureza y rigor en la sintaxis, pero de todos modos quiero rendir homenaje al trabajo de síntesis de Naugthon, a las prolijas citas de fuentes de sus textos e ilustraciones, a su traducción y a su trabajo introductorio en este Bestiario. El homenaje está también implícito en las citas contenidas en algunos poemas, empezando por los tres últimos versos de la primera estancia de Cierta dureza en la sintaxis, libro cuya estructura no es rigurosa, pero tampoco es fluida:

Abeja: la más pequeña de las aves, nace de la carne del buey.
Araña: gusano que se alimenta del aire. Calandria: la que
canta la enfermedad y puede curarla. Perdiz: ave embustera

Otras citas:

La comadreja representa a quienes estuvieron deseosos
de la palabra divina, pero que nada hacen con ella
cuando la han recibido. Y crían en las orejas
. (CDELS, 4)

Es cierto que entre las aves medievales el árbol es libre. (CDELS, 5)

Eres el que, débil y cansino, en el escudo lleva la hercinia,
ave cuyo plumaje produce efectos de luz en la sombra
. (CDELS,6)

Jorge Aulicino

No hay comentarios.: